traducción del original italiano. Humo negro by antifablocmilano desde Dheisheh, Palestina, 5/4/2002
Humo negro, neumáticos ardiendo, aquí en la sala de ordenadores, en un momento de tranquilidad, nos llega a las narices un olor acre, que en casa nos haría pensar rápido en los lacrimógenos de nuestros esbirros. Aquí no. Son los chavalines, que queman, en medio de la calle, todo lo que encuentran, basura, trozos de coche destruidos por los tanques, neumáticos, todo es bueno para los shebab de Dheisheh para intentar parar la Tsahal que avanza. Chavalines, 12-13 años, incluso más jóvenes, antes habíamos visto un niño, 7 tal vez 8 años con un molotov en mano, tapado, esperar a los tanques para tirárselo entonces. Ésta es la resistencia del campo de Dheisheh, los combatientes están en Belén, y en este momento almenos 300 -entre combatientes y civiles- están encerrados en la Iglesia de la Natividad de Belén, y los soldados de Sharon, después de haber destruido la puerta de la iglesa, están ahora disparando gas lacrimógeno, y después, después ya veremos como acaba la masacre.
Compañeros, amigos conocidos y con los cuales se han creado en pocos días, una ligazón indisoluble, no sabemos explicar porqué, pero serán por siempre inolvidables, sea lo que sea lo que les suceda, compañeros y combatientes que tendrán siempre, en nuestras luchas, respeto, afecto, memoria.
Cada tanto un disparo, nosotros esperamos para entender que se puede hacer para salir de aquí, para hacer algo, pero mientras tanto, navegamos entre estados de ánimo diversos, intentando entender que sucede fuera, ya no hay más valoraciones políticas que hacer, es evidente: estrategia, metodos, finalidades evocan feos recuerdos. Y basta de parapetarse con la historia de los años 30 y 40, basta! BASTA! Víctimas? nosotros aquí vemos solo matanzas, sin medias palabras ni medios términos. Y queremos decirlo claro, sea lo que sea lo que suceda.
Esto es un genocidio, un proyecto definido, que no busca ninguna solución justa para vivir, que niega incluso el derecho a sobrevivir en una independencia aparente, ficticia, hecha de recato, dependencia, corrupciones.
No hay justicia, ni puede haber paz, para los palestinos: que decir de nosotros, que estamos aquí inanes frente a lo que entendemos que pasa alrededor, con rabia, rabia. Pero la rabia impotente es lo peor que se puede vivir. No como Génova, donde almenos nos fué permitido de reaccionar, inferiores pero capaces, incluso militarmente, de inflingir algunos golpes importantes. Aquí nada. Solo derrota. Dolor, dolor por no poder actuar. Por no saber usar un arma, por no tener quizás la determinación para hacerlo. ¿Porqué esta no es nuestra lucha? No creo, las luchas, nos estamos dando cuenta en este momento, son verdaderamente de quien las vive, aunque a su modo, y de quien quiere llevarlas hasta el final.
Queda abierta más de una pregunta, por todo lo que nos preocupa. ¿Cómo seguir? ¿qué hacer? ¿Todas las luchas? ¿Todas las veces la manos en la mierda con tanta implicación? Esto seguro que sí, si no hay justicia, seguro que hay una injusticia, y se ve, se siente en la piel, el estar mal, los abusos, las privaciones, un pueblo fiero, hecho de hombres, mujeres y niños antes que combatientes, que pone a tu disposición lo poco que tiene con orgullo, frente a quien tiene tanto y no te da nada, ni al menos la posibilidad de enterrar tus muertos, de recoger tus heridos, de irse y salir de una situación que para muchos aquí se está volviendo tan insoportable que les iría bien irse escoltados por los tanques que hasta hace diez minutos nos estaban disparando. No está bien, no lo queremos. Soportar una lucha quiere decir hacerlo no solo cuando no pasa nada, no solo cuando se da una vuelta a ver a los heridos, las destrucciones de ayer. Es necesario ser fuertes, ser compañeros, ser combatientes, a nuestro modo, también sobretodo absolutamente cuando las cosas se derrumban. Compañeros, compañeros de las trescientas personas que están recluidas en la iglesia de la natividad de Belén, y que no se sabe o quizás se sabe demasiado bien, que fin tendrán.
Cercanos a la madre que hoy, después de haber parido un chico a doscientos metros de nosotros, no ha tenido la posibilidad de hacer dos tres kilómetros para alcanzar el hospital de Belén, para dar un respirador a su niño, que finalmente ha muerto, hace pocas horas.
Keep your mind free, stay rude stay rebel, support intifada. Montar bien las movilizaciones. No saldremos nunca escoltados por los tanques de los bastardos israelís. En el caso en el cual no hubiera la posibilidad de salir sin tanques, descartaremos la opción diplomática, y nos quedaremos aquí hasta que consigamos crear un corredor humanitario gestionado por la cruz roja, como ya estamos intentando.
Compañer*s milanes*s del campo de refugiados de Dheisheh
|